La reivindicación de la UE del nombre Prosecco espumante se queda sin gas en Australia

septiembre 4th, 2019

champagne

El sector vinícola y los aficionados al vino australiano rechazan el intento de la Unión Europea (UE) de incluir «Prosecco» en la lista de más de 1.500 nombres de productos, para los que solicita derechos exclusivos, al amparo del acuerdo bilateral de comercio de 100.000 millones de dólares que va a suscribir con Australia. La lista también incluye quesos tan populares como el parmesano, el feta, el haloumi, el brie, el camembert, el pecorino y el edam. Pero las investigaciones de un grupo de profesores de derecho de la Universidad de Monash en Australia revelan que «prosecco» ha sido el nombre de una variedad de uva desde el siglo XVIII, y seguramente desde mucho antes, y que lo más probable es que el intento de proteger este nombre por parte de la UE vaya en contra de las normas de la Organización Mundial de Comercio.

Hasta el año 2009, prosecco se consideraba una variedad de uva, además de una clase de vino. Pero hace 10 años, la UE otorgó una indicación geográfica de este nombre a Italia y los italianos cambiaron el nombre de la cepa a glera. Al mismo tiempo, algunos de los más destacados escritores del vino de Italia y de otros países, así como los principales viticultores, confirman que prosecco es el nombre de una variedad de cepa, y la UE así lo define expresamente en un acuerdo con Australia de 1994. El vino Prosecco se elabora en Australia desde principios de los años 2000, después de la importación de cepas prosecco de Italia en 1997.

«Desde nuestro punto de vista, si prosecco es el nombre de una variedad de uva y no una indicación geográfica, la prohibición de usarlo en el Prosecco australiano contraviene el artículo 20 del Acuerdo TRIPS, así como el artículo 2.1 del Acuerdo sobre Obstáculos Técnicos al Comercio» —explica Caroline Henckels, uno de los autores de la Universidad de Monash—. «El gobierno australiano no debería descartar los intereses de los vinicultores del país sin antes sopesar con detenimiento las pruebas que sostienen, o no, las aserciones de la UE. Aceptar indicaciones geográficas dudosas con el fin de obtener acceso a los mercados europeos demuestra una miopía que perjudicará a este sector australiano».

Si la UE consigue su objetivo, causaría un grave perjuicio al sector del vino australiano. Las exportaciones de vino Prosecco australiano ascienden a 60 millones de dólares anuales y se espera que suban a los 500 millones en la próxima década. La publicación australiana FoodProcessing.com.au informa de que de acuerdo a la organización sectorial Australian Grape & Wine (AGW), las ventas nacionales de Prosecco han subido en más de un 100% en los dos últimos años.

 «Es una buena noticia que los vinicultores y los consumidores australianos hayan acogido el Prosecco con entusiasmo» —declaró a FoodProcessing.com el director ejecutivo de AGW, Tony Battaglene—. «Australia lleva años elaborando un vino excelente con uvas prosecco y este es el motivo de que nos hayamos esforzado tanto por proteger el derecho de los viticultores a cultivar esta variedad».

En 2013, la Comisión Europea fracasó en su intento de registrar Prosecco en Australia como una IG, después de que la AGW, que por entonces se llamaba Winemakers’ Federation of Australia, arguyó con éxito que era el nombre de una variedad de cepa.

«Nos decepcionan los esfuerzos de la UE por proteger sus vinicultores contra la competencia mediante subsidios y cínicos intentos de crear indicaciones geográficas para variedades de uvas» —dijo Battaglene—. «Los derechos de los vinicultores australianos de elaborar, etiquetar y vender Prosecco australiano no pueden ponerse en entredicho. Poder proteger estos derechos y garantizar la inversión que los viticultores y vinicultores australianos han hecho en esta variedad depende de los resultados de las negociaciones del acuerdo de libre comercio con la UE. Desde el punto de vista jurídico, ya ganamos la batalla en Australia en 2013 y nos complace que el gobierno australiano siga haciendo honor a esta resolución judicial y apoyando a los viticultores y vinicultores de Australia».